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20 de noviembre de 2005

Grandes Bodegas - GONZALEZ BYASS (JEREZ)

Sin duda, González Byass es una de las bodegas más representativas de todo el Marco de Jerez. Fundada en el año 1835 por el sanluqueño Manuel María González Angel, la firma vinatera toma su nombre cuando aquél se asocia con el comerciante inglés Robert Blake Byass, erigiéndose en la primera bodega jerezana en exportar vino fino al Reino Unido. Entre las marcas comercializadas por esta bodega se encuentran Tío Pepe, Amontillado del Duque, Alfonso, Los Apóstoles, Solera Millenium y Solera 1847.

Muy pronto, González Byass se empieza a posicionar entre las principales sociedades vinícolas elaboradoras de jerez, haciendo de su marca Tío Pepe la más popular entre los vinos finos de esta zona de producción y crianza. Fruto de su pujanza es el patrimonio vitivinícola acumulado a través de los años. En la actualidad, González Byass cuenta con más de 650 hectáreas de viñedos donde proliferan las variedades Palomino Fino y Pedro Ximénez y con una nómina de bodegas cuyo interés arquitectónico está fuera de cualquier duda.

González Byass tiene a gala el ser la primera bodega de España y la tercera de todo el mundo por el número de visitas, cercano a las 300.000, que recibe anualmente. El recorrido por sus instalaciones, en un pequeño tren diseñado para este fin, comprende la visita a los jardines Villa Victorina, a la gran tonelería y a sus naves bodegueras más señaladas. Entre ellas:

- la Real Bodega de la Concha, diseñada por Gustave Eiffel e inaugurada en el año 1862 con motivo de una visita realizada por la reina Isabel II. Encierra bajo su estructura metálica circuar 214 botas con amontillado La Concha.

- Bodega La Cuadrada, caracterizada por su planta perfectamente cuadrada. Fue construida en 1895 y conserva en su interior 4.000 botas con vinos en crianza.

- Bodega Los Apóstoles (1857), donde se guardan los grandes toneles llamados de Los Apóstoles, excepto el tonel dedicado a Judas Iscariote que se encuentra en la vinagrería.

- Bodega Los Reyes, dedicada a las sucesivas generaciones de la familia González. En ella se conservan los mejores y más viejos vinos de la casa.

- Bodega Tío Pepe, de tres plantas que fue construida entre 1960 y 1964 por Eduardo Torroja.

- Bodega Las Copas, construida en 1970 y con capacidad para 30 millones de litros.

Las visitas se pueden realizar en idiomas español, inglés, francés, alemán, italiano y japonés, existiendo igualmente la posibilidad de su ampliación con visita a las viñas o de ser complementadas con espectáculos hípicos o flamencos.

BODEGAS GONZALEZ BYASS

Manuel María Gonzalez Angel, 12

Tel.: +34 956 357 000

11403 JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)

http://www.gonzalezbyass.es


19 de noviembre de 2005

Productos enoturísticos - MUSEO DEL VINO DE VALLADOLID (CASTILLO DE PEÑAFIEL)

El literario castillo de Peñafiel, localidad ubicada en el corazón de la prestigiosa zona vitivinícola de Ribera del Duero, fue el lugar elegido para acoger al Museo Provincial del Vino de Valladolid. Diseñado con sus contenidos por el arquitecto Roberto Valle González, la obra de costrucción de este imponente centro enológico se inscribe en el interior de uno de los patios de la fortaleza, con total autonomía e independencia de lo existente, y con un gran respeto por el monumento del que en ningún momento sobresale para distorsionar su airosa fisonomía. Resuelta con una estructura separada de los muros, la obra, por la abundancia de madera que utiliza, nos rememora el material efímero que formaba parte de las construcciones de los castillos y también hace referencia al mundo del vino al que aporta aromas y sabores a través de las barricas utilizadas para la crianza y la reserva.
Los muros actuales del patio y el foso del castillo han pasado a formar parte del museo, aportándole una singular atmósfera arqueológica que nos traslada a los inicios de la vitivinicultura y que se complementa con unos espacios dedicados a exposición permanente que sirve de introducción al mundo del vino en todas sus facetas: historia, útiles, variedades, laboreo de viñas, vendimia, vinificación, crianza y comercialización.
El modélico Museo Provincial del Vino de Valladolid, erigido en referente ineludible para conocer mejor la vitivinicultura de Castilla y León, cuenta con Salón de Actos, Salas de Catas, Sala de Exposiciones Temporales, Tienda y Biblioteca, promoviendo todo tipo de actividades relacionadas con el mundo del vino y que se complementa con visitas opcionales por toda la zona vitivinícola de la provincia de Valladolid, erigiéndose en uno de los elementos fundamentales del enoturismo castellano.

FUNDACIÓN MUSEO PROVINCIAL DEL VINO
Castillo de Peñafiel
Teléf.: +34 983 881 199
47300 PEÑAFIEL (Valladolid)

http://www.museodelvinodevalladolid.esalladolid.es museovino@museodelvinodevalladolid.es

Productos Enoturísticos - MUSEO DEL VINO DE VALDEPEÑAS





Construido sobre la antigua bodega de Leocadio Morales, de finales del siglo XIX, el Museo del Vino de Valdepeñas acoge toda la historia y la tradición de la Denominación de Origen a la que está dedicado, centrando sus esfuerzos en reflejar el largo recorrido que ha desembocado en la actual realidad con la nueva generación de vinos de altísima calidad.

En el itinerario por las seis salas que conforman este auténtico templo cultural dedicado al vino, el visitante puede situarse en el marco geográfico de la zona de Valdepeñas, dándose fe de los acontecimientos históricos que han sido claves en el devenir de sus populares vinos. Mediante paneles didácticos muy ilustrativos se hace un recorrido por la comarca, aportándose los datos más determinantes de su personalidad vitivinícola como son las variedades de uvas permitidas en la Denominación de Origen, las características de los suelos, el clima y las tradicionales prácticas viñadoras y bodegueras. Desde su gran patio, presidido por el pozo manchego con brocal de piedra, donde se exponen aperos de labranza, se accede a las distintas dependencias de la antigua bodega que acoge el museo, como el muelle de descarga, la báscula, el jaraíz, la bodega de tinajas y la cueva. Además, en el interior de la bodega se exhibe una interesante colección de maquinaria vinícola y una exposición permanente de fotografías de Harry Gordon tomadas durante la vendimia de 1959 en Valdepeñas.

El museo cuenta con una sala de audiovisuales donde se proyecta un resumen del recorrido por las instalaciones, con sala de conferencias, cafetería, enoteca, biblioteca y tienda de venta de vinos y recuerdos.

MUSEO DEL VINO DE VALDEPEÑAS
Princesa, 39
+34 926 321 111
13300 VALDEPEÑAS (Ciudad Real)

cultura@valdepenas.es

17 de noviembre de 2005

Productos Enoturísticos - MUSEO BARBADILLO DE LA MANZANILLA


El Museo Barbadillo de la Manzanilla, inaugurado en noviembre de 2002, se inscribe en el ambicioso proyecto de desarrollo turístico de Bodegas Barbadillo, con el que la empresa, además de rehabilitar y mantener muchos de sus edificios catalogados como patrimonio histórico de Sanlúcar de Barrameda, ha iniciado la apertura de sus instalaciones para la celebración de eventos y convenciones, fomentando los circuitos de visitas y divulgando las particularidades enológicas de la zona.

Ubicado en un bonito edificio de principios del siglo XIX, muy bien remodelado para cumplir su nueva función didáctica, e integrado en el colosal conjunto bodeguero que circunda al medieval Castillo de Santiago, el nuevo museo se estructura en dos plantas, destinándose la inferior de ellas a recepción, barra de degustación, tienda de recuerdos y espacio para celebración de eventos. La planta superior está destinada a exponer los fondos documentales que nos informan de la propia historia de Bodegas Barbadillo, y de su fundamental producto, la manzanilla, con todos los aspectos que confluyen en este vino y su evolución a través del tiempo; así como utensilios, maquinaria, colección de etiquetas y paneles explicativos de fácil comprensión que nos introducen y nos ayudan a entender mejor el fabuloso mundo del vino local.

Con un desarrollo de los contenidos que ha contado con la colaboración y el asesoramiento de la Universidad de Cádiz, el centro museístico nos habla de la viña, la vendimia, los trabajos bodegueros, la crianza y la comercialización de la manzanilla para explicar gráficamente lo aprendido durante la previa visita a las bodegas aledañas al museo. El material expositivo se complementa con una sala de audiovisuales y otras proyecciones independientes que nos revelan la actividad y el desarrollo de la "flor del vino", fundamento de la crianza biológica que proporciona a la manzanilla sus diferenciadas características organolépticas.

MUSEO BARBADILLO DE LA MANZANILLA
Cava del Castillo, esquina a c/ Sevilla
Tel.: +34 956 385 521
11540 SANLÚCAR DE BARRAMEDA (Cádiz)
reservas@barbadillo.com

www.barbadillo.com

11 de noviembre de 2005

Opinión - ENOTURISMO: PALABRA CLAVE, ACCESIBILIDAD

La palabra "enoturismo" está hoy en boca de todo el mundo, y muchos lo ven como panacea. Empresas e instituciones han hecho mucho hasta ahora por desarrollarlo y algún resultado va llegando. Pero nada en comparación con las enormes posibilidades que tenemos con este turismo del vino.
¿Qué debemos hacer aún por aprovechar ese enorme potencial que tenemos en Castilla y León, y en especial en Ribera de Duero? Aquí van algunas ideas:
- Bajar el nivel. Hay muchas personas que entienden mucho de vino y disfrutan departiendo con un enólogo. Pero la inmensa mayoría de la gente no es experta. No se les puede hablar de taninos, sin decirles por qué el vino puede ser tinto, rosado o blanco. No tiene por qué ser el enólogo el que enseñe la bodega. Puede enseñarla un buen comunicador que transmita ciertos conceptos. Si hablamos a los turistas como si fueran expertos, no van a entender nada y no vamos a lograr que sientan el vino y la bodega que visitan como algo suyo y que luego lo terminen comprando. La parte más importante de la visita no es la bodega en sí, sino lo que se aprende en ella. Tenemos pues que enseñar la bodega y el modo de elaborar el vino y no dar una clase magistral mientras se da un paseo por la bodega.
- Horarios de apertura. Este es el gran problema para bodegueros y visitantes. Aún siendo gran defensor del enoturismo, si yo fuera bodeguero, no tendría abierta la bodega a visitas durante todo el día. Sólo abriria a una hora exacta del día y luego intentaría que todos supieran que a esa hora recibía visitas. Si concentro todos los visitantes a las 12 del mediodía, podré organizarme mejor y darles una mejor atención a los visitantes. Alguno dirá ¿y si un turista quiere visitarla por la tarde? Y yo le contesto que ante este caso, pueden visitar la bodega que abre a las 6 de la tarde en el pueblo de al lado. Dos personas que llegan de repente a una bodega para visitarla, pueden llegar a molestar. Para la bodega, es importante saber a qué hora llegan para atenderles bien. El horario fijado de este modo, creo que es la mejor solución para bodegas y para visitantes. Yo no intento ir a una zona para ver bodegas si no tengo claro cómo ni cuándo puedo visitarlas. Pero si iré si sé que a las 10 habrá alguien en tal bodega para abrirme la puerta y mostrármela. Este sistema tan sencillo es pues más cómodo para las empresas y más seguro para el visitante.
- Coordinación e información. Para que funcione el sistema de horarios es fundamental que se impliquen bodegas, establecimientos de hostelería, oficinas de turismo locales,... Si en la "Casa de la Ribera de Peñafiel", (por cierto, en mi opinión, uno de los recursos más interesantes turísticamente de todo Castilla y León), hay un cartel informativo diciendo las bodegas que están abiertas a cada hora, seguramente esas bodegas recibirán visitas. Creo que no es problema de promoción. Nuestro vino está presente en todo el mundo y es nuestra presentación. Es un problema de información. Y todas las empresas (incluidas las bodegas) e instituciones se tienen que unir para transmitir esa información.
- Los idiomas. Es obvio decir que sería bueno que en las bodegas se hablara idiomas. Pero tampoco es tan difícil conseguirlo. Primero, porque se puede aprovechar poniendo un video de presentación en un idioma. Después, porque creo que no tiene por qué ser el enólogo quien la enseñe, sino un guía turístico, un estudiante de turismo, etc. Y para terminar, porque si se establece un sistema de horarios fijos, una bodega puede establecer que a una hora determinada de cierto día se hará una visita en cierto idioma. Los extranjeros no visitan nuestras bodegas porque no saben cuál visitar, cuándo, ni cómo. Pero si en el hotel de Aranda o de Valladolid les dicen que el jueves a las 12 se hace una visita en francés, seguramente se pueda obtener resultados.
Todos estos puntos se resumen en una palabra: accesibilidad. Para que el enoturismo sea un recurso turístico, las bodegas tienen que ser accesibles. Y eso supone transmitir cuál se puede visitar, cuándo y satisfacer las expectastivas que el visitante tiene cuando ha querido ir a esa bodega.
Creo que no es tan difícil. Basta un cierto espíritu de unión y colaboración entre todos los implicados, sean empresas o entes públicos. Con esa colaboración llegarán muchos visitantes, se venderá mucho vino y se ayudará a favorecer aún más la imagen de nuestros vinos. Y como en todos los aspectos de la vida, ponernos en el lugar del visitante y pensar qué puede interesarle y cómo podemos hacer algo interesante para él.

Alberto Bosque
Experto en Enoturismo

Revista "EMINA" nº6 - Verano de 2005

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